El libro que escogió mi mano, es un libro sobre gatos y estaba en el cajón de los libros sobre gatos, que no son pocos, en estos tiempos en que los gatos están de moda. Su título es “Muchos gatos para un solo crimen” y su autor Ramón Díaz Eterovic. El libro estaba entre “Maigret y los cerditos sin rabo” de Georges Simenon que no sé por qué estaba en el cajón de los libros sobre gatos y “El gato de muchas colas” de Ellery Queen.
Lo leí muy rápido en esas horas
en que comienza la noche que son las mejores para enterarse de algunos
suculentos crímenes, eran tres cuentos y un texto donde Díaz Eterovic habla de
su detective que es un tal Heredia, que lo nombro así porque el autor no ha
revelado aún su nombre de pila, si es que lo tiene. En general, todo el mundo
lo tiene, así que supondremos que Heredia también, aunque lo desconocemos.
El autor, Díaz Eterovic, lo voy a
llamar así tal como él habla de su detective Heredia, a ver si le gusta que
ignoremos su nombre de pila. Díaz Eterovic es uno de los buenos escritores de
novela negra, es de los que te atrapa y no te suelta hasta que has llegado al
punto final. Por suerte, no es muy larguero para escribir o si no te mantendría
secuestrado mucho, mucho tiempo. Este escritor es ──según Mempo
Giardinelli── el principal referente de este género en Chile, no el
único por supuesto, ya conoceremos a otros.
Díaz Eterovic ha recibido algunos
importantes premios en su ya larga trayectoria, sin embargo el Premio Nacional
de Literatura es difícil que lo obtenga debido a que escribe cuentos y novelas
del género negro. Este género es mirado por algunos con la nariz arriscada,
sospechando incluso que quizás no pertenezca a la literatura, a lo más lo consideran
un género menor. Yo soy hincha de la novela negra y poco me importa que algunos
cuestionen su valor, seguiré leyendo y disfrutando estas entretenidas novelas.
Pero basta de rodeos, vamos al
grano: el primero de los cuentos es “Por amor a la señorita Blandish” donde se
mezclan los sentimientos amorosos de Heredia con su trabajo de detective
privado. El detective viola el Código de Ética de su oficio, pero respeta
rigurosamente su propio Código.
El segundo cuento se titula “Vi
morir a Hank Quilan”, un criminal en serie ataca a mujeres solas aficionadas al
cine, “el psicópata de Hollywood” lo bautizó la prensa. Heredia desarrolla una
investigación que resulta muy entretenida para él quien es un gran amante del
cine. Si te gusta el cine también será muy entretenida para ti.
Debo consignar que en una sala de
cine había un gato en el pasillo que no miraba la película, sino que echaba un
sueñito.
Como ven, hasta aquí, poco y nada
de gatos.
Pero, por fin llegamos al tercer
cuento que le da título al libro: “Muchos gatos para un solo crimen”, aquí
aparecen varios gatos, un veterinario, sus clientes, un librero con la cabeza
llena de letras y por supuesto Heredia investigando, pero nada más quiero decir
para no herir los sentimientos de muchas personas que aman a los gatos.
El cuarto texto también habla de
un gato “Heredia y su gato Simenon” no lo quiero llamar cuento porque es un
relato biográfico de Heredia, un texto muy interesante para conocer ciertas
características del detective y también de su gato, pero como no es un cuento
carece de suspenso por lo cual puedo extenderme un poco más sin perjudicar al
posible lector que escuche este programa.
Heredia aparece por primera vez,
en la novela “La ciudad está triste”, la ciudad es Santiago. Heredia es santiaguino
de un barrio bravo apegado al Mapocho en pleno centro de esa ciudad que cada
día y, sobre todo, cada noche se vuelve más brava, más violenta. Esta novela es
del año 85, en plena dictadura, en la época de las protestas que costaron
tantas vidas. No sólo Santiago estaba triste, todo Chile estaba triste.
Nuestro detective, aún no ha
conocido al gato Simenon que aparece en la segunda novela de Heredia “Sólo en
la obscuridad”, el nombre de Simenon le viene de la gatuna costumbre de echarse
sobre los libros de Georges Simenon a dormir su siesta, pero Heredia aún no
tiene tanta confianza como para hablar con su gato, costumbre que adquiere más
adelante en la novela “Nadie sabe más que los muertos”.
El gato Simenon es blanco,
inmaculado y también flojísimo, impertinente y gruñón, este felino poco a poco
se ha ido convirtiendo en un personaje central en las novelas de Heredia que
muchos leen esperando encontrar los fantásticos diálogos entre Heredia y el
gato Simenon.
El felino blanco es una gran
compañía para Heredia y algunas veces su única compañía, como aquel año nuevo
en que ambos se emborracharon, pero de esto no diré más porque darle alcohol a
un gato es perjudicial para su salud y además es completamente ilegal.
Hasta aquí llegamos por hoy.
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