Ejercicios

El iceberg invertido
Narrar la historia oculta y ocultar la narrada
 
La fiebre del oro

Se levantó al alba, fue a la cascada y se bañó prolijamente, luego vistió la túnica blanca y volvió al campamento. Todos lo miraron sorprendidos y lo siguieron mirando y sorprendiéndose cuando se internó en el charco de lodo hasta que empezó a ensuciar el ruedo de su extraña vestimenta. Se arrodilló, metió las manos en el barro y las retiró lentamente con una descomunal pepita de oro. Los buscadores de oro desfilaron por su choza y cada uno pudo tocar la roca dorada.
Al atardecer, fabricó una cuerda con la túnica manchada, lacolocó en el árbol más cercano y se ahorcó.

El sueño dorado

Sabía que existía la pepita de oro gigante y sabía exactamente cuanto pesaba, porque lo había soñado hace muchos años y sabía, pero lo había olvidado, el nombre conque sería bautizada. Los sueños son así tienen una parte que uno no puede recordar, pero que sabe que es importante.
La noche anterior volvió a soñar con ella, veía con claridad el lugar donde podría encontrarla, se veía a si mismo con la túnica blanca que llevaba en su mochila para convertirla en vendas si alguién lo necesitaba. Sólo al final había una parte que había olvidado, la parte más importante...